La CARDIOMIOPATIA DILATADA es una enfermedad del músculo
cardiaco que se caracteriza por pérdida de su función
contráctil y por una progresiva dilatación ventricular,
en ausencia de enfermedades cardiacas vasculares y valvulares.
La enfermedad se describió por primera vez en el perro
en 1970 y desde entonces su incidencia ha ido en aumento.
¿Cuáles son las causas
de esta enfermedad?
La mayoría de los casos son primarios o idiopáticos,
es decir de origen desconocido, en otros casos se conoce la
causa (cardiomiopatía dilatada secundaria): infecciones,
traumas, isquemia, neoplasia, toxicosis, enfermedades metabólicas,
inflamación.
El hecho de que la mayoría de los perros afectados
son de raza pura sugiere un componente hereditario
¿A quién afecta?
Perros de raza “gigante” como Gran Danés,
San Bernardo, Mastín, Irish Woulfhounds, otros como
Boxer, Doberman Pinschers, Bobtail.También afecta razas
pequeñas como Cocker Spaniels, Bulldog, Schnauzer miniatura
y otras.
La prevalencia de la cardiomiopatia dilatada es cuatro veces
más alta en machos que en hembras y el promedio de
edad para ambos sexos es de 2-5 años, pudiendo afectar
a cualquier edad.
¿Cómo se diagnostica?
La mayoría de los signos clínicos aparecen
cuando la enfermedad ya está avanzada, destacando:
letárgica (decaimiento), intolerancia al ejercicio,
debilidad, alteraciones respiratorias, desgaste muscular,
ascitis (acúmulo de líquido en abdomen) y pérdida
de peso.
En una primera fase de la enfermedad no se presentan signos
clínicos, por lo que sólo se podrá diagnosticar:
· Si se quiere descartar la enfermedad
por la predisposición de raza.
· En un chequeo anual rutinario o durante
la investigación de otro problema.
Entre las técnicas diagnósticas más
empleadas, se encuentran las siguientes:
Auscultación: Se escuchan alteraciones del
ritmo cardiaco, taquipnea (respiración acelerada),
sonidos cardiacos y pulmonares lejanos por la presencia de
derrame pleural (acúmulo de líquido en tórax)
y taquicardias.
Radiografías torácicas: En los hallazgos
radiológicos influyen la fase de desarrollo de la enfermedad,
la conformación torácica y el grado de hidratación.
Los más comunes son: Corazón globoso o cardiomegalia
generalizada (puede ser tan severa que sugiere derrame pericardico),
aumento del ventrículo y atrio izquierdo, evidencia
de congestión venosa pulmonar y aumento de las densidades
intersticiales y alveolares especialmente en las regiones
dorsocaudales e hiliar sugiriendo edema pulmonar. Derrame
pleural, distensión de la vena cava caudal, hepatomegalia,
ascitis normalmente acompañan fallo de corazón
derecho.
Electrocardiograma: El electrocardiograma normalmente,
pero no siempre, revela anormalidades las cuales pueden incluir
signos de cardiomegalia o enfermedades miocardicas, taquicardia
sinusal persistente, complejos prematuros atriales y ventriculares,
flutter o fibrilación atrial, taquicardia ventricular.
Ecocardiografía: Actualmente es la “herramienta
clínica de oro” para diagnosticar la cardiomiopatía
dilatada ya que nos permite la valoración de las dimensiones
de las cámaras cardiacas, función miocárdica,
así como diferenciar la presencia de derrame pericárdico
o insuficiencias valvulares crónicas.
Los hallazgos ecográficos son la dilatación
atrial y ventricular con disminución de la función
sistólica miocárdica.
Alteraciones asociadas o secundarias:
La analítica sanguínea y los análisis
de orina son frecuentemente normales o inespecíficos.
No obstante, en ocasiones puede hallarse presencia de nitrógeno
en sangre (azotemia) a consecuencia de la disminución
de la perfusión renal, así como un discreto
aumento de las enzimas hepáticas resultado de la congestión
pasiva hepática.
En los casos de un fallo generalizado se producirán
alteraciones electrolíticas como la hiponatremia con
o sin hiperkalemia.
Entre las enfermedades asociadas más frecuentes a
la cardiomiopatía dilatada se encuentra el hipotiroidismo
con hipercolesterolemia.
¿Cúal es el tratamiento?¿
El tratamiento será distinto según la fase
de desarrollo de la enfermedad cuando sea detectada. Consiste
en:
1. Tratar la insuficiencia cardiaca congestiva
2. Identificar y controlar las arritmias cardiacas
3. Tratar alteraciones asociadas o secundarias, si se conocen.
El tratamiento standard se basa en el uso de inotrópicos
positivos para aumentar la contráctibilidad del miocardio,
diuréticos para reducir congestión y volumen
sanguíneo, vasodilatadores favorecen el gasto cardiaco
y reducen la congestión venosa, fármacos antiarrítmicos,
restricción de sodio en la dieta para minimizar la
retención de agua y disminución del ejercicio.
Pronostico:
Dependerá de la fase en la que sea diagnosticada siendo
frecuentemente reservado. La esperanza de vida con tratamiento
puede variar de los 6 meses hasta 2 años.
Belén Verdugo